Cerrajero de emergencia 24 horas
De noche, en fin de semana y en días festivos, en Foster City, San Mateo, San Francisco y toda la Península. Alguien contesta y le da una hora de llegada de verdad.
Contestamos a cualquier hora, de noche, en fin de semana y en días festivos.
Cómo son de verdad las dos de la mañana
Casi todas las llamadas de madrugada salen de los mismos pocos lugares. El estacionamiento de una estación después del último tren. El estacionamiento de un motel a medio viaje. El único lugar de comida que sigue abierto a la una en un pueblo chico. Un patio donde el turno empieza a las cinco y el chofer no tiene la llave.
Ninguna de esas personas planeó su noche pensando en un cerrajero. Así que el trabajo es llegar cuando dijimos, y decirle algo cierto por teléfono sobre a qué hora va a ser eso.
A quién le abrimos la puerta
A cualquier hora, pero sobre todo de noche, tenemos que saber que la puerta es suya antes de abrirla.
La identificación con foto es el primer paso. Muchas veces la dirección que trae no es la de donde estamos parados, y eso es de lo más normal. La gente se muda, renta, o acaba de llegar. Por eso traiga algo más que lo conecte con el lugar. El contrato de renta en su correo es perfecto. Una carta que le llegó ahí sirve. Una carta del edificio sirve.
Son un par de minutos, y nadie se ha molestado una vez que lo piensa del otro lado. La misma regla que hoy lo detiene un rato es la que evita que un desconocido se meta a su casa la semana que entra.
Si usted no es el dueño ni aparece en el contrato, todavía le podemos ayudar, pero el dueño lo tiene que confirmar. Basta con un mensaje de él con una identificación que muestre la dirección.
Lo que hacemos a esa hora
Aperturas de casas, negocios y carros. Puertas y cerraduras que quedaron mal después de un robo, que es la otra llamada que no espera a la mañana. Llaves quebradas adentro del cilindro. Llaves de carro hechas ahí junto al carro.
Si forzaron una puerta, casi nunca la cerradura es lo único dañado, y una puerta que no cierra no se deja así hasta el lunes. La dejamos segura en la misma visita, aunque la reparación completa se tenga que agendar como debe ser, de día.
Lo que no hacemos a oscuras
No taladramos una cerradura nomás porque es más rápido que abrirla con ganzúa. Primero se abre sin romper nada, siempre, y si de verdad hay que taladrar se lo decimos y usted lo aprueba antes.
No le adivinamos a un trabajo que no sabemos hacer. Si es uno que no podemos terminar, se lo decimos por teléfono, a las dos de la mañana, y no después de que la camioneta ya está parada afuera.
Cuando llama, me contesta a mí. Yo le doy el precio antes de que salga nadie, y la persona que llega a su puerta trabaja conmigo y lleva identificación. Con licencia del estado de California, LCO #6970, con fianza y seguro.



Cómo funciona el precio
Le damos un rango de precio por teléfono, con el cargo por servicio si lo hay, antes de que salga nadie. El precio exacto se lo confirmamos en el lugar antes de tocar la cerradura, y no empezamos nada hasta que usted diga que sí. Recibe un recibo detallado con nuestro número de licencia, CA LCO #6970.
Contestamos a cualquier hora, de noche, en fin de semana y en días festivos.
